Hoy ya no me importa perder el tiempo ni llegar antes ni llegar tarde. Lo único que deseo es una pitada de paz. Que me nivele, que me guíe. Me gustaría que alguien hoy me quiera escuchar, pero creo que mis mejores confidentes son la almohada y este cuaderno. Tendré que conformarme por un tiempo con auto alegrarme la vida. Y dejar de preocuparme tanto por el no estar feliz.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario