lunes, junio 23

G en función de R.

Hoy debería concentrarme más en hacer las cosas que tengo que hacer para la semana. Pero como siempre, dejo todo para después; siempre creyendo que hay tiempo después, que después se va a poder. Y me miro la muñeca, para ver la hora, aunque también me miro la muñeca para saber mi edad (esta nueva que ahora que la tengo no la recuerdo), y para las fechas y para las cosas que tengo que hacer. Sigo acá, no cambiaron muchas cosas desde enero. Es un año que pasó, que pasa, rápido; y las cosas que pasan en el son miles, y el tiempo se me va corriendo. No si puedo seguirlo ya. Pero miles de cosas me siguen haciendo recordar, no fuiste envano. Lo que tengo ahora no lo desprecio, pero no se acerca ni a los talones de lo que tuve antes. Antes fueron solo 3 o 4 días y ya había sido todo. Ahora son casi 3 meses y recién te haces costumbre. Y lo que quiero interpretar con la función, es la dependencia, dos cosas que no tienen nada que ver, pero para que sean dependen de la otra. Uno no es nada sin el otro, ni para ustedes ni para mi. Cada cuerda de mi guitarra tiene su letra, su sonido y este se divide en miles. Es una infinita ramificación, como la que hay en mi cabeza. Todavía no tengo las cosas muy claras, pero estoy teniendo síntomas de necesidad de escuchar, ver, caminar.
Vuelvo en el tiempo, en este poquito tiempo, y otra vez te apareces, y volves y te vas y volves. Quiero que voles o que te quedes de una vez por todas. Pero por otra parte tengo un asunto más que esta tan cerca tuyo que me aterra.
Son polos opuestos tan similares, que se repelen y se unen. Intersecciones, barreras, obstáculos. No me apures, pero quiero aire, quiero piel. Estoy teniendo ganas de algo mas.

1 comentario:

la violinista dijo...

ay agustina agustina deja de pensar en la gente q se pelea por cigarrillos já
(mentira segui pensando, a mi me funciono)