Los años pasaron, y las cosas cambiaron. Ayer nomas, me estaba comprando el piyama a rayas, azul, celeste y blanco. Pero en medio pestañear, hoy, miro las fotos, del pasado tan cercano. Ese que mismo viene a atormentarme, a llenarme de nostalgia y a traerme la duda, de si en realidad es cierto que el tiempo cura. Según los sabios, el tiempo borra y cura todas las heridas, pero yo sigo creyendo que es un clavo el que saca al otro y el tiempo no es mas que una maquina que nos hace acumuladores de recuerdos, que van dejando atrás los otros. Ahora, en el instante ese en que veo la foto del año anterior, o del anterior, o del de antes, me llegan los aromas, los recuerdos, y sin poder evitarlo, siento en carne viva el dolor que punza la herida vigente. Por acá nunca paso ese clavo cuya misión es sacar al anterior. sábado, febrero 7
Me quiebro, y pido perdón.
Los años pasaron, y las cosas cambiaron. Ayer nomas, me estaba comprando el piyama a rayas, azul, celeste y blanco. Pero en medio pestañear, hoy, miro las fotos, del pasado tan cercano. Ese que mismo viene a atormentarme, a llenarme de nostalgia y a traerme la duda, de si en realidad es cierto que el tiempo cura. Según los sabios, el tiempo borra y cura todas las heridas, pero yo sigo creyendo que es un clavo el que saca al otro y el tiempo no es mas que una maquina que nos hace acumuladores de recuerdos, que van dejando atrás los otros. Ahora, en el instante ese en que veo la foto del año anterior, o del anterior, o del de antes, me llegan los aromas, los recuerdos, y sin poder evitarlo, siento en carne viva el dolor que punza la herida vigente. Por acá nunca paso ese clavo cuya misión es sacar al anterior.
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