lunes, octubre 14

Capaz de iluminar tus sombras.


Me volví de hierro para ser mas fuerte. Me volví hielo para no sentir ese sufrir una vez mas. Me busque en muchas cosas. Me encontré en un montón. Pero me perdí, siempre me pierdo en algún momento. Y ahí me descongelo, me vuelvo vulnerable. O mas bien, alguien me vuelve vulnerable. Y yo salgo perdiendo, perdiéndome. Bajando otra vez los mismos escalones que ya subí, pero cada vez cuesta mas subirlos. Y cuando vuelvo a congelarme el hielo se hace mas frío, y se descongela cada vez menos. Como si fuese a vivirlo infinitamente, una y otra vez. Y nunca se hace mas fácil, si mas común. Mas cotidiano. Como este frío, como este hielo. Que nunca deciden dejar de ser parte de mi vida.

viernes, octubre 4

Si tus ojos dijeran lo que los míos.


Puedo hacer como si nada. Como si nada hubiera pasado. Puedo sentirme mejor mañana, y olvidarme de como me sentía hoy. Puedo jugar a controlar lo que me pasa. Puedo sentirme increíble mañana,  creer totalmente que todo es para mejor y que las cosas pasan por algo. Por años me repetí, que las cosas pasan por algo. Pero ahora resulta que yo tomo esas decisiones. Y de vez en cuando, me siento así. Una basura en el ojo. Un escalón que no vi. Un charco que me salpicó. Lo peor de todo es que no me parece raro nada de lo que me pasa. Y no es resignación. Son mas lágrimas que siente mi piel. No quiero ser trágica, mañana será otro día. Y después de la lluvia, ya sabemos que viene. Lo que no se, es como darle fin. Otro final incierto. Otra vez se van sin avisarme. Cierro los ojos y trato de no ver como desapareces, como te desapareces, como te me desapareces.