Se acaba el mundo. Pareciera que se acaba el mundo. La lluvia hace rato se llevo mis pertenencias. Muchas de ellas. Y no es hasta que uno hace repaso de sus cosas que empieza a ver todas las faltantes. Toda esa gente que me deseo luz, en ese momento. Hoy ya no. Y estoy hablando de hace mucho tiempo. Hablando de mucha gente. Común. Gente común. Como vos y como yo. Ver las fotos del pasado y escuchar las voces y recordar los aromas. Los olores. Nada de lo que digo parece tener sentido hoy. En que momento pasó tanto el tiempo, paso tanto tiempo. Nada es como era hace 8 años. No se si volvería el tiempo atrás, no se si me quedaría acá. Este presente que no tiene justificación. Me encantaría ver a algunos y decir ¿que nos pasó? Solo decírselo a algunos, y no esperar respuesta. Mirando al vacío. No existe respuesta. Es tan solo el tiempo que nos va arrebatando las cosas, y con suerte preservamos algunas.
lunes, abril 7
jueves, marzo 6
Dreams come slow and they go so fast
De esto hablo. De este otoño que se acerca. De compartir un chocolate y tomarnos un te después del trabajo. De contarte de las corridas y así darme cuenta de lo bueno que es parar para verte. De prender la radio y seguir con la vida. De ver como el cielo se nubla, y el sol vuelve a salir, y se va, y vuelve. De que estemos bien parados en el suelo para entender al frío, que viene por la mañana y se va por la tarde para volver por la noche. Que este suelo nos prepare para no arraigarnos lo suficiente y no poder dejar ir algo después. And you let her go, dice la canción que escucho mientras escribo esta realidad, esta realidad próxima, o deseo, o petición. Solo espero la sigilosa respuesta del universo.
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