Gracias por hacerme volver a las andadas, gracias por obligarme a salir a caminar. Gracias por haberme echo sentir lo mejor de mis días. Gracias por recordarme que este lugar es mágico. Gracias por ayudarme a salir de ese abismo en que me escondí por no arriesgarme a sentir. Gracias por quererme y no poder quererme. Gracias por prometer algo imposible y pendiente aun. Gracias por los abrazos y los besos. Sobretodo, gracias por el cuidado, la delicadeza y la dulzura.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario